Pocas son las veces que tengo un hueco exclusivamente para mí. No obstante, ayer encontré uno y aproveché para ver una película que me habían recomendado (basada en un libro escrito por Patricia Highsmith): El talento de Mr. Ripley.
De primeras se me antojó un comienzo lento: el chico talentoso que toca el piano y tiene varios trabajos, que lo es todo pero en realidad no es nada.
Cuando comienzas a descubrir al personaje, te enganchas a la historia.
Tommy Ripley podría ser un ejemplo de cualquier persona perfeccionista, que no tiene personalidad y prefiere vivir las vidas de otros a la suya propia. Aparentemente tímido, Tom se adentra en los problemas de una familia adinerada. Le ofrecen mil dólares a cambio de traer a su hijo aventurero de una vida de placer, lujuria y libre de responsabilidades. Él acepta, por supuesto. Lo que no se espera el lector es que Tom se quede prendado de la personalidad de Dickie. Su obsesión es tan grande que termina pareciéndose a él, quieriendo ser él...
Poco a poco, ese don nadie se termina convirtiendo en alguien conocido y apreciado por el círculo de Dickie. También vamos descubrieno el perfil psicópata, tomando la película un color cada vez más frío y osuro, pero siempre, teniendo a un Tommy sonriente ante las cámaras.
El final te hace pensar que el protagonista, antihéroe con claros síntomas de psicopatía, puede salir de ese mundo oscuro en el que está encerrado. Temas como la homosexualidad secreta y las inseguridades, nos hacen ver que no es un personaje completamente oscuro, sino con varias capas, lo cual lo hace complejo. Hasta el último momento no sabemos si Mr. Ripley puede llegar a ser él mismo, y nos sorprende con un trágico giro que nos lleva a una moraleja, según salen los créditos del final: no podemos cambiar a alguien si ellos no quieren cambiar.
Sin duda alguna, una película que da mucho que hablar y muy recomendable para adolescentes, puesto que están pasando por una época delicada de transformación, de aparentar, de buscar quiénes son, de descubrir su sexualidad y de encontrar su lugar en el mundo.
